Productos

Los que se quedaron.

Cada uno se diseñó para una empresa concreta, aguantó el uso diario y después se convirtió en producto.

El producto cambia. El método con el que llega a producción, no.

Un producto no se instala y ya. Se diagnostica su caso, se acuerda el alcance, se implanta y se acompaña, con un punto de decisión suyo antes de construir nada.

Conozca el método

Entonces es un proyecto.

La mayor parte de lo que construimos no está en esta página: son sistemas diseñados desde cero para un problema que solo tiene esa empresa. El catálogo es la excepción, lo que se repitió lo suficiente como para merecer un nombre. Si su caso no aparece aquí, se aborda como proyecto a medida, con el mismo método y el mismo plazo de seis a ocho semanas.

Cómo trabajamos a medida

Así empezaron los tres.

Un despacho de abogados con más de tres décadas de ejercicio tenía todo su conocimiento dentro y ninguna forma de recuperarlo que no fuera la memoria de quien estaba. Construimos un repositorio con buscador asistido sobre su propio archivo, sin que un solo documento saliera de su control. Hoy es un sistema a medida funcionando en una empresa. Mañana veremos.

Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes.

¿Estos productos se compran online?

No. Toda contratación pasa antes por una llamada de diagnóstico de 30-45 minutos: primero se comprueba que el producto resuelve su caso y con qué alcance, y después se contrata. No hay alta autoservicio ni configuración a ciegas.

¿Se puede adaptar el producto a mi operativa?

Hasta donde el producto lo permite sin dejar de serlo: sus indicadores, sus umbrales, su estructura y las integraciones con lo que ya usa. Si lo que necesita toca el núcleo, entonces hablamos de un proyecto a medida, y se lo diremos en el diagnóstico.

¿Puedo empezar por un proyecto a medida y acabar en producto?

Es el camino que siguieron los tres. Un proyecto se diseña para una empresa concreta; cuando el mismo sistema le sirve a la siguiente sin rehacerlo, se convierte en producto. Su proyecto es suyo desde el primer día, y esa conversión se acuerda por escrito.

Sabremos en 45 minutos si alguno es lo suyo.

Una primera conversación de 30-45 minutos basta para saber si encajamos.